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Propuestas del secretario del episcopado español al gobierno para prevenir el sida
MADRID, martes, 18 enero 2005 (ZENIT.org).
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Según informa Análisis Digital, publicación de la Fundación «García Morente», dependiente del arzobispado de Madrid, el padre Juan Antonio Martínez Camino y la ministra Elena Salgado se reunieron para tratar el tema de prevención y lucha contra el sida. Dicha reunión, marcada por un diálogo, según el portavoz de los obispos, «muy distendido y muy amable», trató únicamente sobre la actualidad médica y social de la enfermedad. El padre Martínez Camino aseguró que la Iglesia está «muy preocupada y muy interesada» por este «problema grave», y garantizó que la postura del Episcopado «está avalada también por propuestas científicas», como la llamada «Estrategia ABC», siglas inglesas de abstinencia («abstinence»), fidelidad («be faithfull») y preservativos («condoms»). Esta estrategia, publicada en noviembre por la prestigiosa revista médica «The Lancet», persigue encontrar «una base común» para la prevención de la transmisión sexual del sida y está respaldada por más de 150 expertos de 36 países. Tras indicar que el encuentro les permitió comprobar que existen «determinados prejuicios» sobre la postura de la Iglesia en la prevención del sida, el portavoz de la Conferencia Episcopal y la ministra de Sanidad aprovecharon la cita para destacar que la colaboración de «cada uno desde sus ámbitos y responsabilidades respectivas es lo adecuado para tratar de solucionar un problema tan grave como este en España y en todo el mundo». El padre Martínez Camino explicó, además, que solicitó la entrevista «para poder comprender bien las posturas (del Gobierno) en cuestión», para poder así «entenderse» con la ministra y «colaborar». «Este es nuestro deseo concluyó el portavoz y espero que en el futuro pueda avanzarse en este camino». La ministra de Sanidad calificó el encuentro de «cordial» y manifestó al padre Martínez Camino su respeto hacia la acción pastoral que la Iglesia realiza con sus fieles. Sin embargo, Salgado pidió a la Iglesia católica que no se cuestione la validez del preservativo en la prevención del sida, una validez, «que ha sido confirmada por numerosas investigaciones científicas y que está en la base de las políticas de lucha contra esta enfermedad avaladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Unión Europea y otros organismos internacionales». Ante la campaña lanzada por el Ministerio de Sanidad para fomentar el uso del preservativo entre los jóvenes como método de prevención del sida, el padre Martínez Camino había afirmado en una rueda de prensa concedida el 29 de noviembre que «el único ejercicio seguro de la sexualidad es el que se ejerce con responsabilidad y con fidelidad». «No es cierto que el uso del preservativo sea sexo seguro, no es cierto, estadísticamente no es cierto, hay un alto grado de contagio incluso cuando se usa el preservativo, por tanto decir que el uso del preservativo es igual a sexo seguro es desinformar a la sociedad y es no decir toda la verdad», afirmó en el encuentro, según recogió la agencia Veritas. Según Martínez Camino, la aportación de la Iglesia a la solución de problemas como el sida, «pandemias que están vinculadas indudablemente a la promiscuidad sexual» está «basada en la antropología cristiana y en el concepto integral de las relaciones humanas». Para el portavoz de la CEE, el preservativo no es la solución al problema del sida: «usando estos instrumentos se puede evitar un mal mayor pero no se evita el mal; incluso hay estadísticas que afirman que el incitar al sexo promiscuo, a la multiplicación de relaciones sexuales, presuntamente seguras, en conjunto incrementa el peligro de contagio». «Hay que decir toda la verdad y toda la verdad es que el ideal para que haya unas relaciones sexuales sanas es la fidelidad y el ejercicio responsable de la sexualidad integrado en las relaciones personales no mutiladas», dijo entonces.
El Secretario General de la Conferencia Episcopal, P. Juan Antonio Martínez Camino, visitó ayer a la Ministra de Sanidad y Consumo, Dña. Elena Salgado, con el fin de conversar sobre el modo de colaborar del mejor modo posible en la prevención de la pandemia del SIDA. Es un asunto que preocupa mucho a la Iglesia, a los católicos y a las instituciones eclesiales que trabajan, de modo destacado, en España y en todo el mundo, en la atención social y sanitaria a los afectados por esta enfermedad. El Secretario General comentó con la Sra. Ministra el programa de prevención conocido como ABC y propuesto por prestigiosos científicos y especialistas de rango internacional. (Véase la revista médica The Lancet de noviembre de 2004). El consejo de los especialistas es que las políticas de prevención de la transmisión del SIDA por vía sexual, para ser completas y eficaces, han de basarse en la recomendación - por este orden - de la abstención, la fidelidad y el uso de preservativos. Lo mismo afirma también la Organización Mundial de la Salud. Se explicó, por tanto, a la Sra. Ministra que no son ciertas las afirmaciones que aseguran que la Iglesia, cuando promueve el recto uso de la sexualidad humana, encauzada por la virtud de la castidad, se sitúa en contra de las recomendaciones científicas a la hora de prevenir el contagio de SIDA. Por el contrario, la abstención de relaciones sexuales indebidas y la fidelidad mutua entre los cónyuges, constituyen la única conducta segura generalizable frente al peligro del SIDA. Las recomendaciones de los expertos en salud pública coinciden en esto con la doctrina moral de la Iglesia. El Secretario General respondió brevemente a los periodistas que le esperaban a la salida del Ministerio de Sanidad que el uso del preservativo tiene un lugar en ese programa llamado ABC, un plan integral técnico de prevención del SIDA. Esta declaración ha de ser entendida en el sentido de la doctrina católica que sostiene que el uso del preservativo implica una conducta sexual inmoral. Por eso, la Iglesia colabora eficaz y racionalmente en la prevención del SIDA promoviendo la educación de las personas para el amor conyugal fiel y abierto a la vida, tratando de evitar de este modo las relaciones indebidas y promiscuas, que dan lugar a las llamadas situaciones de riesgo sanitario. De acuerdo con estos principios no es posible aconsejar el uso del preservativo, por ser contrario a la moral de la persona. Lo único verdaderamente aconsejable es el ejercicio responsable de la sexualidad, acorde con la norma moral. En
conclusión, a diferencia de lo afirmado desde diversas instancias,
no es cierto que haya cambiado la doctrina de la Iglesia sobre el preservativo.
20.01.05 La Razón
La Conferencia Episcopal Española emitió a última hora de la tarde de ayer una nota que matizaba las palabras del secretario portavoz del episcopado, el sacerdote Juan Antonio Martínez Camino, sobre el sida y los preservativos, a la vez que insistía en que su uso "implica una conducta sexual inmoral". La postura de la Iglesia frente al condón, por tanto, "no ha cambiado". El PSOE criticó la "vuelta a la cerrazón" de la Iglesia después de haber elogiado el cambio de actitud por parte de la Conferencia Episcopal. El portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, matizó ayer sus declaraciones sobre el uso del preservativo para combatir el sida, y afirmó que su uso "implica una conducta sexual inmoral". A su vez, negó cambios en la doctrina de la Iglesia. Sus declaraciones del pasado martes, en las que admitía el uso del condón, provocaron ayer todo tipo de reacciones. El Vaticano puso en duda que la Conferencia Episcopal Española hubiese cambiado su postura sobre este asunto. El Gobierno, por el contrario, expresó su satisfacción por el giro en su discurso. Martínez Camino aseguró el martes, tras reunirse con la ministra de Sanidad, que el preservativo "tiene su contexto en una prevención integral y global del sida". Ayer, la Conferencia Episcopal tuvo que matizar sus palabras, y calificó el uso del condón como "mal menor". Ante esto, la portavoz socialista para los temas de Sanidad en el Congreso, Isabel Pozuelo, criticó la "vuelta a la cerrazón" de la Iglesia. "Parece que ha recibido instrucciones para que se desdiga de lo que era el sentido común", añadió. El obispo español José Luis Redrado Marchite, secretario del Consejo Pontificio para la Salud, puso en duda que la Iglesia se pronunciase a favor de la utilización del preservativo contra el sida. Acto seguido, dejó claro que el Vaticano condena firmemente su uso. "Hay 40 modos e instrumentos sugeridos por los científicos para combatir la enfermedad. El preservativo es uno de ello. Desde mi punto de vista, el portavoz de la Conferencia Episcopal Española se ha limitado a decir esto", afirmó Redrado desde la Santa Sede. El cardenal Javier Lozano Barragán, "ministro de Salud" del Vaticano, reiteró la oposición de la Iglesia al uso del condón para luchar contra el sida y dijo que "la mejor prevención es la castidad". Por su parte, el arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, afirmó que la opinión del portavoz de los obispos "no se aleja de la enseñanza de la Iglesia" y anunció que Camino haría público un comunicado precisando sus manifestaciones. Cañizares aseguró que "conozco muy bien al padre Martínez Camino y cuál es su manera de pensar y no se puede ver su pensamiento por una frase, sino que hay que verlo en todo lo que piensa en esto, que no se aleja de la enseñanza de la Iglesia". El arzobispo de Toledo agregó que "es necesario que la sociedad ponga más empeño en una educación de la verdad de la sexualidad". La reacción del Gobierno fue opuesta. El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, se felicitó de la rectificación de la Iglesia acerca del uso del preservativo. En declaraciones a Antena 3, afirmó que "me alegro de que rectifiquen, porque la Iglesia se está quedando en una posición anticuada y poco comprensible de los derechos de los ciudadanos". A juicio del ministro, la cuestión del uso del preservativo "es una evidencia científica. No se pueden poner barreras morales e impedir que esa enfermedad se transmita". Positivas también fueron las reacciones de los científicos. El presidente de la Sociedad Española de Sida (Seisida), Daniel Zulaika, y el jefe del Área de Patogenia Viral del Instituto de Salud Carlos III, Rafael Nájera, coincidieron al calificar de "histórica" la aceptación de la Iglesia del preservativo para prevenir el sida, informa Ep. "Esta nueva postura de la Conferencia Episcopal es una iniciativa histórica y hay que felicitar tanto a la Iglesia, aunque sea una medida tardía, como a la ministra de Sanidad, Elena Salgado, por sus esfuerzos".
20.01.05 ABC
Por lo que se refiere al uso de preservativos en la lucha contra el sida, la Iglesia Católica se ha opuesto vigorosamente a los programas que los presentan como un medio seguro de evitar el contagio o como una panacea, pues la falsa confianza creada lleva a mayor promiscuidad y a más contagios. Otra cosa son los casos particulares en los que se deba aplicar el principio del mal menor, como sucedió en los años sesenta cuando se permitió a las misioneras en el Congo el uso de píldoras anticonceptivas debido al elevado riesgo de violación por guerrilleros. Ahora, a partir de las palabras del secretario de la Conferencia Episcopal Española, vuelve a abrirse el debate. Tras una reunión con la ministra de Sanidad, Elena Salgado, Martínez Camino dijo el martes por la tarde que "los preservativos tienen su contexto en una prevención integral y global del sida". Y ayer, la Conferencia Episcopal hacía pública una nota en la que puntualizaba las palabras de su secretario general y portavoz. La
opinión de los obispos El Episcopado recuerda al principio de la nota que el espíritu de la entrevista entre la ministra Salgado y Martínez Camino era ver cómo la Iglesia podía "colaborar del mejor modo posible en la prevención de la pandemia del sida, un asunto que preocupa mucho a la Iglesia, a los católicos y a las instituciones eclesiales que trabajan, de modo destacado, en España y en todo el mundo, en la atención social y sanitaria a los afectados por esta enfermedad". Posteriormente, la Iglesia comentó detalladamente con Salgado el programa de prevención conocido como "ABC", "propuesto por prestigiosos científicos y especialistas de rango internacional", en el que se apuntaba que "las políticas de prevención de la transmisión del sida por vía sexual, para ser completas y eficaces, han de basarse en la recomendación -por este orden-- de la abstención, la fidelidad y el uso de preservativos". Del mismo modo, el comunicado episcopal subraya que, en opinión de la Iglesia, "la abstención de relaciones sexuales indebidas y la fidelidad mutua entre los cónyuges, constituyen la única conducta segura generalizable frente al peligro del sida", apuntando que "las recomendaciones de los expertos en salud pública coinciden en esto con la doctrina moral de la Iglesia". La nota también quiso aclarar que "el uso del preservativo tiene un lugar en ese programa llamado "ABC", un plan integral técnico de prevención del sida". "Esta declaración -continúa el texto- ha de ser entendida en el sentido de la doctrina católica que sostiene que el uso del preservativo implica una conducta sexual inmoral. Por eso, la Iglesia colabora eficaz y racionalmente en la prevención del sida promoviendo la educación de las personas para el amor conyugal fiel y abierto a la vida, tratando de evitar de este modo las relaciones indebidas y promiscuas, que dan lugar a las llamadas "situaciones de riesgo" sanitario". De
acuerdo con estos principios "no es posible aconsejar el uso del
preservativo, por ser contrario a la moral de la persona. Lo único
verdaderamente aconsejable es el ejercicio responsable de la sexualidad,
acorde con la norma moral". Como se recordará, y aunque no estaba prevista rueda de prensa alguna, el secretario general del Episcopado quiso analizar durante minuto y medio ante los redactores y cámaras de televisión, congregados en la sede del Ministerio, el contenido de su conversación -de hora y media de duración- con la ministra de Sanidad, Elena Salgado. Tiempo seguramente insuficiente para explicar, en todos sus matices, la postura oficial de la Iglesia española y de la Santa Sede con respecto a los preservativos y la prevención del sida, principal objeto de la reunión. |
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