El deporte entra en el Vaticano
La Razón
Los guardianes del agua
Miguel Aranguren

 

Lugar de encuentro con Dios

        El deporte "posee un notable potencial educativo, sobre todo en el ámbito juvenil y, por eso, tiene una gran relevancia no sólo en el uso del tiempo libre, sino también en la formación de la persona". El que se ha mostrado así de partidario de la actividad física es el propio Papa Benedicto XVI. El Vaticano acogió este fin de semana un seminario de estudios sobre el deporte que, como recuerda el Santo Padre citando al concilio Vaticano II, se encuentra "entre los medios que pertenecen al patrimonio común de los hombres y que son adecuados para el perfeccionamiento moral y la formación humana".

El gran árbitro

        Uno de los organizadores del congreso, el sacerdote español Javier Aguado, ha subrayado a Zenit que "el jugador creyente ha de mirar al otro no como a un enemigo". "Para nosotros, Dios es el gran árbitro y los valores cristianos son su guía", asegura Aguado.

        El sacerdote español se muestra convencido de que el deporte puede llegar a servir para "fortalecer la fe de quien lo practica", gracias "a los hábitos y valores" que le rodean. Y aún más: "Puede llegar a proporcionar un acercamiento a Dios". Aguado observa que "es un excelente lugar para que el joven se acerque a convivir con otros. Los chicos con los que trabajo son de familias cristianas y el entrar en una dimensión con otros les lleva a un acercamiento a Dios".
En la propia Biblia, el cristiano encuentra modelos de deportistas. "San Pablo hizo muchas referencias al deporte, especialmente en la primera carta a los Corintios, en la que establece analogías con la vida cristiana. Fue un hombre con una visión que valoraba el deporte como lugar y espacio de esfuerzo personal", señala el sacerdote. Y, como película, "Karate kid", que recoge "esa lucha, ese esfuerzo del protagonista".