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¿Iglesias locales autónomos? |
Un nuevo viaje: Dokkum, en lo que sería Holanda, 754. El mismo día de la muerte de Bonifacio. Pero llegué muy de mañana. La misa aún no empezaba. Divisé a cierta distancia a unos misioneros entre los que sobresalía un anciano. Supuse que era Bonifacio. Me acerqué y lo saludé:
Señor Bonifacio, ¿puedo hablar un momento con usted?
Sí, dime.
¿Por qué la Iglesia busca tanto la unidad interna? ¿No es mejor que cada país o nación organice libremente su propia Iglesia, con sus propias costumbres, sus propios principios y dogmas?
Mira, creo que te convendría conocer la vida de Wilfrido. Él ya fue llamado por el Señor. Yo tenía 36 años más o menos.
Gracias.
Desalojé aquel sitio peligroso. Sabía lo que se venía en unos cuantos minutos. Me interné en un bosque, y, para distraerme, un entremés de Kolbe...
Las circunstancias se fueron desencadenando. Un fraile, sin consultar a nadie, fabricó en Niepokalanów monedas falsas y, aunque ya hacía tiempo que había abandonado el convento, fue interrogado por la Gestapo. Él declaró oralmente a favor de la inocencia de Kolbe y firmó una declaración que le prepararon en alemán. La declaración sostenía exactamente lo contrario. | |||||
| Kolbe y la policía |
Hacia el mediodía del 17 de febrero de 1941, el hermano de la portería le avisó a Kolbe que varios carros alemanes cruzaban la puerta de la ciudad de la Inmaculada.
Kolbe bajó y los recibió con el saludo habitual de los religiosos: Alabado sea Jesucristo. Les invitó a ver los talleres. Después de la gira turística, los nazis le anunciaron que quedaban detenidos él y cuatro frailes más. Un fraile joven solicitó permiso a los policías de acompañar a los prisioneros. Le dijeron que no se preocupara, que regresarían pronto. Les esperaba la cárcel de Pawiak...
Saqué mi otro viejo libro mientras pasaba una ardilla peregrina. Di con Wilfrido.
Era inglés. De muy joven peregrinó a Roma. Al volver fundó el monasterio de Stanford. Terminó siendo obispo de York. Luchó siempre por la unidad de la Iglesia de Inglaterra con Roma. Llegó a pagar su firmeza con la cárcel. No cedió cuando algunos grupos de monjes intentaban cierta separación de la Iglesia. Ya anciano viajó por última vez a la ciudad del Papa, a pie.
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| Poder de los medios |
York, Inglaterra, 690: mi siguiente expedición.
Me dirigí hacia el palacio del obispo. Sus secretarios me entretuvieron un rato. Argumentaban, con su lenguaje de siglo séptimo, que la agenda estaba muy apretada. Esto me hizo recordar la omnipresencia en mis clases de la facultad de la tan traída y llevada teoría de la agenda-setting: se supone que el verdadero poder de los medios de comunicación no es tanto imponer una manera de pensar, sino proporcionar al mundo la lista de los temas de los que hay que hablar y preocuparse. De esa manera, los problemas o fenómenos ignorados por los medios de comunicación, en cierto sentido, no existen...
Finalmente irrumpió Wilfrido por la misma puerta por donde yo había entrado. Se ve que los secretarios, después de todo, no tenían tan bajo control la agenda de Wilfrido. Lo saludé:
Señor Wilfrido, soy un peregrino de camino al norte.
¿Y nunca has pensado en peregrinar a Roma?
Bueno, la verdad, ya estuve por ahí alguna vez.
Sí, pero no es lo mismo turistear que peregrinar... ¿En qué puedo ayudarte?
Mire, sólo pretendo plantearle una duda.
Adelante.
Señor Wilfrido, eso que llaman remordimiento, ¿no le parece que es un sentimiento insano? ¿Por qué su Iglesia lo promueve? | |||||
| El don del arrepentimiento |
Si no estás informado sobre Arnulfo de Metz, te recomiendo su vida. Era yo apenas un muchachito como de siete años cuando Dios se lo quiso llevar.
De cualquier manera, gracias, señor Wilfrido.
Abandoné el palacio. Esta vez sí había sombras. Me recargué en un tronco para consultar con suficiente comodidad el libro. Infalible. Ahí estaba Arnulfo de Metz.
Fue político, se casó con Doda, una mujer de la alta nobleza. Tuvo dos hijos. Entre sus descendientes se cuentan Carlos Martell, Pipino el Breve y Carlomagno. En 614, siendo ya viudo, le pidieron ser obispo. Así que tuvo que recibir la ordenación sacerdotal y la episcopal. Resulta que eso de ser obispo no es un simple nombramiento sino que es toda una ceremonia sacramental. Se supone que un obispo tiene la plenitud del sacramento del orden sacerdotal... Otra cosa más que aprendía gracias al diccionario de mi mochila... Arnulfo se encargó de la formación del futuro rey Dagoberto. Fue consejero del Reino y trabajó con los fieles de su diócesis. Trece años después pidió permiso de retirarse a la vida monjil. Partió entonces para Hubend, donde había un monasterio de un monje amigo suyo. Ahí morirá. Hacia el final de su vida sintió un fuerte remordimiento por no haber dedicado la mejor parte de su vida para servir a Dios. Entonces lanzó su anillo episcopal a las aguas de un río pidiéndole a Dios que, si le perdonaba, le devolviera de algún modo el anillo. Tiempo después unos pescadores ofrecieron un gran pescado al obispo. En el vientre del pez hallaron su anillo. Todavía se conserva el anillo en la catedral de Metz (Continuará). | |||||
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