Dios y las encuestas
Álex Navajas
11.03.08 La Razón
Padre Pio (DVD)
Carlo Carlei

 

 

Lo mismo de otras veces

        Cada poco tiempo nos bombardean con sondeos de lo más variopinto: que si la mitad de los adolescentes españoles han probado los porros; que si un veinte por ciento de los lectores de periódicos comienzan a leerlos por la última página, etc.

        La Iglesia tampoco escapa a esta moda que tenemos de tabularlo todo, una tendencia en la que los sociólogos se convierten en los gurús y profetas de lo que está por venir. Y, algunos de ellos, incluso, se aventuran a preconizar la desaparición casi total de la Iglesia católica antes de 50 años, como hemos leído recientemente en la Prensa. Nos dicen muy serios que la falta de vocaciones y el cada vez menor número de jóvenes que frecuentan los sacramentos harán que, antes o después, la Iglesia sucumba si no "se adapta a nuestros tiempos".

        No son los primeros de la Historia en preconizar esto, ni serán seguramente los últimos, pero la Iglesia seguirá adelante, mientras entierra a sus detractores. Eso fue lo que ocurrió en una universidad alemana. Una mañana apareció una pintada en la pared: "Dios ha muerto. Firmado: Nietzsche". Al día siguiente, algún avispado creyente escribió debajo: "El que ha muerto es Nietzsche. Firmado: Dios".

        Los propios fariseos se tomaban a rechifla el que Cristo viniera a fundar el Reino de Dios. "¿Y dónde está?", le cuestionaron. "No viene ostensiblemente", les respondió (Lc. 17, 20). "El Reino de Dios está dentro de vosotros", añadió, dirigiéndose a sus discípulos. Algo similar ocurre en nuestros días. La Iglesia, ostensiblemente, no pasa por uno de sus momentos más lozanos. Pero a cada paso se encuentra uno con creyentes en los que el Reino de Dios les brota a borbotones del corazón. Y esos escapan a las encuestas de muchos sociólogos.