"La Virgen te canta"
Es el nombre de un CD de sevillanas rocieras, que tienen la gracia de ser la Madre de Dios quien pone voz y sentimiento a la oración de los peregrinos.
Rocío Bravo y Mar Morata
autoras del CD "La Virgen te canta"
Los ocho pecados capitales del arte contemporáneo
José Javier Esparza

        Es primavera de 2005 y la historia comenzó el 16 de Mayo volviendo del Rocío de hacer una romería a la Virgen, para celebrar un acontecimiento muy especial. A la vuelta, mientras cantábamos sevillanas, Rocío comentó: "me gustaría componer una sevillana a los cuatro hombres que custodian a la Virgen desde el retablo: san José, san Juan Bautista, san Pedro y san Pablo. Mar, podías hacerlo tú".

        Y así lo hice. Escribí la primera sevillana: "Desde el retablo". Vimos que había quedado bien, y Rocío decidió hacer un CD completo (para donarlo a la Hermandad de Huelva, con el fin de que el coro lo grabase), en el que se canta a todas aquellas cosas del rocío a las que nadie ha cantado todavía: a las campanas de la ermita, a las puertas, a las vidrieras, a las vendedoras de recuerdos, al santero, a las limpiadoras de la ermita, etc, con la única y principal idea de hacer un verdadero homenaje a la Virgen y de que ayudara a mucha gente a rezar cantando.

        Por eso, hemos procurado que todo el contenido sea profundo, teológico, sencillo, pegadizo, que se pueda memorizar con facilidad: un verdadero "catecismo rociero", fue lo que nos dijo el Presidente de la Hermandad de Huelva, cuando fuimos a enseñarle el trabajo; aunque al final no fue Huelva quien lo ha cantado, sino el coro rociero Al-Badul, de Padul (Granada).

        En la 2ª sevillana –"Lo bueno que hacéis por mí"–, la Virgen agradece su trabajo a las personas que de un modo más directo cuidan de su ermita y de Ella.

        La 3ª –"Pero tú no me mirabas"– es un fandango, dedicado al santero, ese hombre bueno y sencillo que está junto a la Virgen día y noche, acompañándola cuando hay gente y cuando no hay nadie... La Virgen le agradece como a nadie su trabajo.

        La 4ª sevillana es la que da el título al CD: "La Virgen te canta". En ella, nos hacemos eco de alguna de las características del pájaro neblí: la soledad, su mirada fija en Dios, el hablar quedo… Queríamos transmitir a los rocieros, que hay dos modos de rezar, en los que ellos son expertos: la bulla y el silencio; la alegría que no puede contenerse y se arranca por bulerías, y la mirada fija y muda, que se clava en la Virgen y en el Sagrario: porque hay que ser rociero todos los días del año.

        La Virgen te canta tiene un contenido diferente a lo que se suele cantar. Hasta ahora las letras de las canciones tratan de la Virgen y de lo que hace referencia a Ella; pero aquí es la Virgen la que nos canta.

        La 5ª sevillana –"Qué suerte tienes campana"– está dedicada a las campanas de la ermita, cuyos nombres son: Lirio de las marismas, Blanca Paloma, Salvador y san José. Cada una es de diferente tamaño y de diferente sonido.

        La 6ª –"Luz que del cielo entra"– es una rumba dedicada a las vidrieras de la ermita: ocho vidrieras que son los escudos de las 8 capitales andaluzas. El Niño le pide a su Madre que, por una vez, mire p'arriba y vea no los escudos, sino lo que esos escudos representan: toda Andalucía volcada en Ella, queriéndola como nadie. Hay una referencia a la salve popular castellana ("Salve, Madre, en la tierra de mis amores..."), un tanto atrevida: si recuerda, en la salve se dice "que en el cielo tan sólo te aman mejor". Bueno, pues en esta rumba se dice Que no es cierta esa copla/ por muy antigua que sea/ que canta que allá en el cielo/ quieren más a nuestra Reina". Nos imaginamos que a la Virgen le gustará este atrevimiento.

        La 7ª sevillana –"Una hermandad 100 años"– está dedicada a la Hermandad de Huelva, que cumple ya 125 años de antigüedad, y en ella a todas las Juntas Directivas de todas las Hermandades, pues son gente de una pieza, con una devoción y amor grandes a la Virgen, que no buscan figurar, que son capaces de lo que sea por ver a la Virgen, etc. Gracias a su trabajo callado, tantas veces ignorado, nos ayudan a todos a vivir el rocío todo el año.

        La 8ª sevillana –"Con su traje de Pastora"– está dedicada al traslado de la Virgen, desde el rocío a Almonte, cosa que se hace cada 7 años (la noche del 19-20 Agosto) y que tendrá lugar este año. Cada 7 años la Virgen pasa 9 meses en el pueblo de Almonte, del que es Patrona. Expresa los sentimientos de pena de una madre que se tiene que marchar, y a la vez la alegría de encontrarse de nuevo con sus hijos en Almonte. Para este traslado la Virgen estrenará un nuevo traje de camino. Al empezar el camino la tapan con un capote, que la preserva de las inclemencias del tiempo, puesto que camina toda la noche, acompañada de miles de personas que la acompañan. La Virgen está pendiente de cada uno, aunque le taparan los ojos. Y cuando por la mañana llega al Chaparral y la descubren, es una explosión de palmas, vivas, salvas, cantos y lágrimas. Actualmente es un capote de diseño, pero antiguamente era una manta "reliá", nunca mejor dicho.

        La 9ª –"A las puertas de la ermita"– son unos fandangos alosneros (de Alonso, pueblo de Huelva), dedicados a las 3 puertas principales de la ermita: la de la derecha, que da a la marisma y por la que entró el Santo Padre, cuando estuvo en el rocío; la izquierda que es la que da al Real del Rocío, donde se celebra la Misa de Pentecostés, etc. La casa-Hermandad de Huelva está en el Real, por tanto, si la Virgen saliera por esa puerta, se toparía de frente con ella. La puerta central es la puerta del peregrino, la puerta por la que sale la Virgen de paseo el lunes de Rocío y en el traslado de la Virgen hasta Almonte.

        La sevillana 10ª –"Son los cuatro evangelistas"– está dedicada a los 4 evangelistas, colocados en las pechinas. La letra es demasiado sencilla, bueno, más bien simple, pero nos parece que cumple su misión: dar una nota característica de cada uno de ellos y hacer caer en la cuenta de que están presentes en la ermita.

        Por último la SALVE –"Salve al reina Pastora y madre"–. Es una salve de bienvenida, para cuando la Virgen vuelva de Almonte al Rocío, en la primavera del 2006. Antes de llegar a su casa, es obligado pasar delante de la casa-Hermandad de Granada, y, entonces, "Grana" le dirá esas cosas. Para esta letra hemos utilizado ideas del Papa en el Rocío, así como de San Josemaría y de Pilar, una hermana de Rocío.

HISTORIA

        Como es sabido, la forma que tienen los rocieros de manifestar su cariño a la Virgen ha sido malinterpretada a veces en los medios de comunicación. Se ha transmitido una imagen falsa de que en el Rocío hay sólo bulla y gentío, escándalos entre famosos, dinero y juergas, sin caer en la cuenta de que el Rocío es una explosión de sentimientos de fe y amor, y los sentimientos no pueden explicarse sino vivirse, sentirse. Con frecuencia las cámaras de TV han buscado la cara famosa o la imagen que vende, sin reflejar la realidad más honda: la verdadera devoción a la Madre de Dios y por ella, el amor a todos los hombres.

        La aldea del Rocío está enclavada en la provincia de Huelva, en el término municipal de Almonte, al Sureste entre las marismas de Doñana y la desembocadura del Guadalquivir, y se extiende al Noroeste hasta Huelva capital. Actualmente cuenta con una superficie de 170 hectáreas y unos 2.000 habitantes. Los fines de semanas por las visitas y peregrinaciones aumentan considerablemente y durante la Romería han llegado a registrarse hasta un millón y medio de personas. Las casas están construidas en función de su uso durante la romería: cada vivienda da a dos calles: la principal y otra de menor tamaño, en la parte trasera para las cuadras. Las calles son de arena y la iluminación tenue, lo cual hace que uno se olvide de lo cotidiano y viva sólo para los acontecimientos de esos días.

        En el año 1262 la Virgen se apareció en el coto de caza de Alfonso X el Sabio, llamado la Rocina, sobre un acebuche, a un cazador del pueblo de Villamanrique de la Condesa, tal como parece mencionado en las Cantigas. Poco después se construye la primera ermita.

        A pesar de las dificultades de acceso al lugar -una vegetación exuberante, la falta de caminos, el agua del mar inundando las marismas, etc- se tiene constancia de la existencia de Hermandades ya en el siglo XV, lo que demuestra que la devoción a la Virgen creció rápidamente en poco tiempo.

        En 1755 el llamado terremoto de Lisboa destruyó la primitiva ermita, construyéndose al año siguiente una segunda. Ésta sufrió una reforma de gran envergadura en 1915 y fue demolida casi 50 años después para construir la definitiva, cuyas obras de estructura se concluyeron el 1969. Desde entonces hasta nuestros días se han ido realizando diversas mejoras, bendiciéndose finalmente el retablo en junio de 2006.

LA ROMERÍA DEL ROCÍO

         La Romería o "Rocío Grande" se celebra cada año en la fiesta de Pentecostés. Todas las Hermandades emprenden el camino al Rocío con la antelación suficiente, para participar en los actos oficiales, que comienzan el sábado por la mañana:

        1. Entrada oficial o presentación de las Hermandades: La Junta Directiva de la Hermandad Matriz de Almonte se coloca en la puerta principal de la ermita para recibir a todas las Hermandades, que por orden de antigüedad se acercan a saludar a la Virgen. Hacen su entrada oficial los peregrinos a pie, los caballistas, la carreta de la Virgen con su Simpecado, y los carros tirados por bueyes o mulos.

        2. Misa en el Real: El domingo de Pentecostés por la mañana se celebra la Misa, a la que acuden todas las Hermandades con su Simpecado y sus insignias. En ella se renuevan los compromisos que adquieren las Hermandades con la Hermandad Matriz –defensa de los dogmas y misterios de la fe católica, principalmente la Eucaristía y las prerrogativas de la Virgen, Madre de Dios.

        3. Rosario: En 1887 el entonces hermano mayor de la Hermandad de Villamanrique Francisco de Paula Bedoya Béjar, invitó a todas las Hermandades a unirse al rezo del Rosario. Actualmente la noche del domingo al lunes, las Hermandades acuden a la plaza de Doñana y rezan el Rosario cantado.

        4. Procesión: Al finalizar el rezo del rosario el Simpecado de la Hermandad Matriz logra atravesar el gentío que abarrota la ermita desde horas antes hasta colocarse frente a frente a la Virgen, momento en el que los almonteños saltan la reja para coger a su Reina y pasearla por la marisma, por la aldea, devolviendo así ella la visita que las Hermandades le hicieron al llegar a la aldea. Cada Hermandad con su Simpecado espera la llegada de la Virgen para saludarla, mientras el capellán de la Hermandad es subido a hombros para rezar la Salve, que todos corean con fervor.

         Es tradición que durante el recorrido los romeros intenten acerarse a tocar a la Virgen, su manto, sus varales; que los niños sean llevados en volandas hasta sus plantas, para recibir la protección de la Madre. A ojos no rocieros esto puede parecer una exageración, casi un "fanatismo". Pero no es así: a la Virgen del Rocío no se la puede besar, ni tocar durante el año, no hay camarín que permita a los peregrinos acercarse a Ella. Por eso, el lunes de Pentecostés es la única oportunidad para hacerlo y todos quieren aprovechar ese momento.

         Una vez que la Virgen ha saludado a las más de 100 Hermandades, vuelve a su casa, donde esperará la llegada de los romeros el próximo año. Las Hermandades, entonces, emprenden el camino de vuelta. La última en abandonar la aldea es la hermandad Matriz del Almonte, que lo hace el miércoles, finalizándose oficialmente la Romería del Rocío.

OTROS ACTOS

        1. Peregrinación anual: Además de asistir al Rocío Grande, las Hermandades deben peregrinar todos los años, un sábado o un domingo -asignado por la Hermandad matriz- hasta la aldea del Rocío. En este día celebran la Misa en la ermita y viven en hermandad.

        2. El Rocío chico: nace a raíz de un voto, que el pueblo de Almonte hizo a la Virgen, en agradecimiento por el favor recibido la noche del 18 al 19 de Agosto de 1810. Los franceses habían invadido España y Almonte estaba bajo su dominio. La resistencia del pueblo almonteño asesinó a un capitán francés, y éstos en represalia encarcelaron a las autoridades civiles y eclesiásticas, así como a los notables del lugar, para ejecutarlos al día siguiente. Por su parte, el mariscal francés había pedido tropas de refuerzo con la idea de arrasar el pueblo. Los almonteños se pasaron la noche pidiendo la protección de la Virgen, a través del rezo del Rosario. A la mañana siguiente las tropas francesas habían desaparecido sin llevar a cabo la ejecución de los presos, y los refuerzos franceses nunca llegaron.

        Actualmente esa misma noche se reza el rosario en la ermita del Rocío, y por la mañana se celebra la función principal: santa Misa, renovación del voto y procesión eucarística alrededor de la ermita.

        3. Traslado de la Virgen: Antiguamente, cuando el pueblo de Almonte pedía ayuda a la Virgen ante situaciones de extrema necesidad: guerras, epidemias, sequías, etc, iban a la aldea del Rocío y traían su imagen, que permanecía en Almonte hasta que obtenían el favor solicitado. Estas idas y venidas no se hacían con una periodicidad fija, sino cuando la necesidad apremiaba. Con el paso del tiempo desaparecieron los motivos de estos traslados, y con ellos las venidas de la Virgen, por lo que el pueblo de Almonte decidió traerla cada 7 años.

         El traslado se lleva a cabo el 19 de Agosto, una vez terminado el Rocío chico. Para emprender el camino la Virgen cambia su traje de reina por el de pastora y sale de su ermita a hombros de los almonteños, recorriendo la aldea hasta la puesta de sol, momento en el que es cubierta con un capote que la resguarda de las inclemencias del tiempo y el polvo del camino, y emprende el camino de Los Llanos hasta llegar a Almonte. Allí espera en lugar abierto, llamado el Chaparral, hasta que los primeros rayos de sol iluminan su imagen, momento en el que es descubierta y aclamada por el gentío, con aplausos, vivas y salvas de escopeta.

         Las calles de Almonte están adornadas con flores blancas de papel, arcos y luces.En la parroquia de la Asunción permanecerá 9 meses, hasta el domingo anterior a Pentecostés, que será de nuevo trasladada a su aldea, pero esta vez el camino de vuelta se lleva a cabo durante el día: la Virgen saldrá del Chaparral al amanecer y llegará al Rocío al atardecer: todo un día de camino.

        Ésta es la tradición. Pero si hubiera algún motivo especial para llevar a la Virgen de nuevo a Almonte, los almonteños así lo harían.

         La Romería y la Peregrinación anual son actos convocados por la Hermandad Matriz para todas las Hermandades; el Rocío Chico y el traslado de la Virgen no son actos de Hermandad; los rocieros acuden de modo particular por devoción a la Virgen.