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"Si no estamos dispuestos
a entregar la vida,
LA RAZÓN 6.nov.02 |
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La hermana Nirmala concedió gustosamente esta entrevista a un misionero español, marcada por su permanente sonrisa.
Sor Nirmala es una hija de Dios.
Yo no deseaba convertirme al cristianismo; no tenía ni idea de qué sería eso, y era muy feliz siendo hinduista. Pero en mi ciudad no había instituto para chicas y me inscribieron en el Patna Women´s College, una institución católica. A los pocos días de estar allí una chica hinduista y estudiante americana, al toque de campana, se arrodilló y se puso a rezar. Yo me quedé de pie mirándola y algo ocurrió: un suave movimiento en mi alma y sentí que Jesús vivo vino a mí. A partir de entonces empecé a hacer muchas preguntas sobre Jesús y, después de seis años y medio vine a Calcuta, conocí a Madre Teresa y me bauticé. Lucha diaria
Es algo absolutamente inesperado e inmerecido; es la gracia de Jesús. Soy humilde teniéndolo: esto es un regalo, así que lo acepto.
Sí, si yo dependo de mí misma; pero si dependo de Dios, y con la ayuda de mis hermanas, lo puedo hacer día tras día.
Los mismos: vivir totalmente entregada a Dios. Ésa es nuestra lucha cotidiana.
Saciar la sed de Jesús en la cruz por todos nosotros y amar a los más pobres de los pobres. Amor y servicio. Las misioneras de la Caridad hacen un cuarto voto, además de los tradicionales de pobreza, castidad y obediencia: el de servicio libre y con todo el corazón a los más pobres.
Si somos cristianos tenemos que estar preparados para ser perseguidos; es un asunto de fidelidad a lo que somos. Él dio su vida por nosotros y si no estamos dispuestos a entregar nuestra la vida, ¿qué hacemos aquí? Las palabras más significativas de la vida de Sor Nirmala son: "amor", "pequeñez", "jovialidad", "confianza", "dulzura", "sonrisa", "entrega" y "pobres". |