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| Juan Pablo II recibió una acogida con un calor especial |
"Queridos hermanos y hermanas, bienvenidos". Estas fueron las primeras palabras pronunciadas por el Papa, con voz ronca y cansada, nada más aparecer en el marco de la ventana de su apartamento que da a la plaza de San Pedro, en la que le esperaban, emocionadas, varios miles de personas que le acogieron con aplausos y vivas. Después habló en dos ocasiones más, una al pronunciar la fórmula en latín previa a la bendición y otra al final del Ángelus, cuando con voz ronca, pero más clara que al principio, se despidió con un "os deseo a todos un feliz domingo, gracias". El Obispo de Roma apareció en la ventana en solitario, en la que no fue colocado cristal alguno, en contra de lo que se especuló en los días pasados, para evitarle el frío y el viento y una eventual recaída. Sin embargo, y visto que a Juan Pablo II no le gusta tener delante nada que le quite el contacto directo con los fieles, el Vaticano no tomó en consideración esa eventualidad. Al final, cuando se dio por concluida la ceremonia, se intensificó notablemente el vitoreo. Los feligreses
portaron imágenes de la Virgen y carteles que rezaban todo
tipo de proclamas: "La Inmaculada ganará", "Buen
regreso, Papa", etcétera. A pesar de que la Plaza de San Pedro no estaba tan apretada como en otras ocasiones, los miles de peregrinos que acudieron a brindar su afecto al Santo Padre ocupaban todo el recinto oval, la columnata, la entrada desde Santa Ana y el inicio de la calle "Della Conciliazione", la gran avenida que parte en el Tiber y muere en el Estado Vaticano. | |
| Le sostiene nuestra oración |
"Queridos hermanos y hermanas, bienvenidos". Esas fueron las primeras palabras pronunciadas ayer por Juan Pablo II, a sus 84 años. Desde su balcón vaticano, el anciano Pontífice protagonizó la primera reaparición pública sin cristales de por medio desde que fuera hospitalizado por séptima vez en el Policlínico Gemelli de Roma. El Papa se mostró ante los miles de fieles que abarrotaron la plaza de San Pedro y frente a las telecámaras de medio mundo, que pudieron grabar la imagen de un Santo Padre cansado, con la voz quebrada, pero con claros síntomas de mejoría respecto a la aparición del pasado domingo desde la ventana del dentro de salud. Y mucho más activo que el viernes, día de la "excursión" desde el hospital hasta la Santa Sede a lomos de su "Papamóvil". Juan Pablo II saludó con la mano a los fieles en repetidas ocasiones. El sustituto de la Secretaría de Estado, el arzobispo argentino Leonardo Sandri, fue una vez más el encargado de leer el discurso redactado por el Pontífice con motivo del Angelus. "Siento siempre la necesidad de vuestra ayuda ante el Señor para cumplir con la misión que Jesús me ha encomendado", recitó Sandri. "De nuevo nos encontramos en este lugar para alabar al Señor. Querría daros las gracias a todos vosotros y también a todos aquellos que me siguen mediante la radio y la televisión, por vuestra cercanía, el afecto y sobre todo por la oración durante mi estancia en el Policlínico", quiso añadir el Papa en su texto. | |
| Sustituido por el cardenal Sandri y monseñor Dziwisz |
La parte final de su mensaje estuvo dedicada a la periodista italiana raptada en Iraq, Giuliana Sgrena. Un mensaje que el Papa hizo extensivo después a "todos aquellos que han sido secuestrados en Iraq". Juan Pablo II pidió "de corazón" la liberación de la cronista y dijo que sigue "rezando por la paz en Oriente Medio". El Pontífice después saludó en varios idiomas a todos los peregrinos y, retomando su voz, dio las "gracias" y deseó a los presentes un "buen domingo". Esta es la segunda ocasión , desde que salió del hospital y regresó al Vaticano, que pide oraciones por él y por su misión al frente de la Iglesia Católica, cuyo "timón", según precisó este fin de semana el Vaticano, sigue en manos del anciano Pontífice. Tras el Ángelus, como es habitual, el Papa suele saludar en diferentes idiomas. Ayer en su nombre lo hizo Sandri, quien, en español, tuvo palabras afectuosas para los fieles provenientes de España, entre ellos un grupo de la región de Extremadura. "Con la oración, la limosna y el ayuno intensificad vuestro camino de conversión", leyó Sandri del texto papal. Sandri habló
en español, inglés, italiano y francés, mas no
en polaco El saludo en esta lengua eslava fue leído por el
secretario particular del Papa, el arzobispo polaco Estanislao Dziwisz,
la primera vez que lo ha hecho en los 26 años de pontificado. | |
| En su física debilidad |
Vuelve
la normalidad. El portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro Valls, señaló que "la laringotraqueítis aguda que obligó a su hospitalización urgente está curada y prosigue favorablemente la mejora de sus condiciones generales". Juan Pablo II sufre igualmente del mal de Parkinson así como de una lesión en la cadera y problemas en sus rodillas. El pasado domingo el Papa apareció en la ventana de su habitación en el hospital para dar su bendición semanal. Sin embargo, por primera vez en sus 26 años de Pontificado, Juan Pablo II no celebró la solemne ceremonia del Miércoles de Ceniza, que fue oficiada en su nombre por el cardenal estadounidense James Francis Stafford. Los recientes problemas de salud del Papa reavivaron las discusiones sobre su posible dimisión. No obstante, el mismo Papa ha sostenido que continuará en su puesto hasta que lo quiera Dios y desde el hospital recordó que estaba aún al frente de la Iglesia Católica. | |
| Los nuevos e inminentes restos | Salud
puesta a prueba A Juan Pablo II le esperan unas semanas que pondrán a prueba de nuevo su estado de salud y evidenciarán hasta que punto está recuperado. Los días más intensos serán los de la Semana Santa. Hasta ahora, en sus 26 años de pontificado, siempre ha presidido todos los largos ritos de la Pascua, incluido el Vía Crucis que en la noche del Viernes Santo discurre por el Coliseo de Roma. En fechas inmediatas, partir del 21 de febrero, tiene previsto, entre otras, recibir al primer ministro de Croacia, Iva Sanader, un encuentro con los sacerdotes romanos y las audiencias a los obispos españoles en visita "ad limina". Del 21 de febrero al 6 de marzo están previstas las visitas "ad liminas" de los prelados españoles de las provincias eclesiásticas de Barcelona, Tarragona, Santiago de Compostela, Granada, Sevilla y Valencia. Según aseguraron a Efe fuentes vaticanas, debido a que acaba de abandonar el hospital y aún está convaleciente, en vez de recibirles en solitario -como es norma- y después a todos en grupos, el Papa sólo les recibirá en grupo el 28 de febrero. Sin embargo, en la agenda pontificia figuran en primer lugar los ejercicios espirituales que tradicionalmente se realizan en el inicio de la Cuaresma. Para el Santo Padre, este reito siempre ha significado una seria revitalización de su ya ejemplar espíritu de entrega en el servicio a la Iglesia. Se espera que esta vez, el Papa salga otra vez fortalecido para cumplir su misión. | |
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