"No me gustan los curas, pero quiero serlo"
29.12.04 La Razón
Amante de la música moderna que no es contraria a Cristo

        El nuevo secretario de música para la evangelización de la diócesis de Toledo, José Ruiz Osuna, se crió entre acordes flamencos y creció al ritmo de las canciones de los Rolling Stones o James Brown, como lo hizo su vocación sacerdotal. "Desde pequeño he sentido una llamada, aunque no era muy consciente: un sacerdote lo notó cuando tenía doce años, pero yo me eduqué en un ambiente anticlerical y no tuve la posibilidad de expresar esa inquietud", recuerda José Ruiz.

        "En mi juventud me alejé de la Iglesia, e incluso milité contra ella", reconoce el sacerdoterockero. En Madrid, en plena movida de los 80, olvidado del sacerdocio, se despertó en José "la inquietud de comunicar lo que yo sentía a través de la música que estaba de moda". Fue allí, entre el bullicio de las largas noches de "marcha", cuando "resucitó aquella vocación perdida".

        "Lo primero que le dije al rector del seminario cuando me entreviste con él: ''Tengo 26 años. No quiero engañar ni que me engañen. A mí no me gustan los curas pero yo quiero ser cura, dígame qué me está pasando''". El diagnóstico fue claro: vocación a la vida consagrada. El resultado, a la vista: "Desde entonces mi vida ha sido como una escalera ascendente al cielo". De eso han pasado 20 años y José se encuentra con el mismo espíritu que por entonces: "Por supuesto que mañana mismo me puedo ''electrocutar'' en el sentido moral, pero estoy cada día más convencido de que Jesucristo me ama especialmente, con total intensidad".

        Dejó a un lado el ruido y un ambiente de falsas apariencias, pero no renunció a su guitarra, a sus raíces flamencas ni a sus acordes rockeros: "En las clases de Teología me enseñaron que Jesucristo no ha venido a anular nuestra naturaleza, sino todo lo contrario, ha venido a enaltecerla, eso es lo que me ha ocurrido a mí con la música".