Joseph Kony, líder
del grupo rebelde
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Uganda: El líder de los rebeldes del norte ordena asesinar a los misioneros católicos y destruir todas sus sedes

E-cristians.net

El mensaje sobrecoge         “Las misiones católicas deben ser destruidas; los sacerdotes y los misioneros, asesinados a sangre fría; y las monjas, abatidas a tiros”. Ésta es la orden que Joseph Kony, líder del grupo rebelde Ejército de Resistencia del Señor (LRA), envió el jueves 12 de junio por radio a todos sus hombres desplegados por el norte de Uganda. En declaraciones a la agencia MISNA (www.misna.org), el párroco del distrito de Kitgum, Josef Gerner, mostró inmediatamente su enorme preocupación por esta amenaza, que afecta directamente a las personas y las estructuras de la Iglesia en la zona. “Las palabras dan miedo de verdad. Nosotros, los misioneros, nos las tomamos muy en serio y nos tememos que no sea ninguna broma. La violencia contra civiles, practicada cotidianamente en los distritos de Gulu, Kitgum y Pader, hace pensar que en estos momentos todo es posible, de verdad”, asegura.
Mártires         Gerner pide, en esta línea, la solidaridad de todo el país africano, y particularmente del Gobierno de Kampala, para que sea garantizada la seguridad de la población del norte. El riesgo de que la misión comboniana de Kitgum, a la que él pertenece, sea atacada por los rebeldes siempre es alto, sobre todo teniendo en cuenta que en los últimos días ha subido a más de 700 el número de niños que han encontrado acogida en los edificios del catecumenado parroquial, por miedo a ser secuestrados por el LRA. Desde 1983, 11 combonianos y una comboniana han sido asesinados en Uganda en diferentes circunstancias. Dos de estos religiosos, el padre Egidio Biscaro y el padre Di Bari, murieron de manera especialmente violenta en los años 1990 y 2000 respectivamente.
Secuestrados para la guerra

        La guerra civil que tiñe de sangre el norte de Uganda se está convirtiendo en un lento genocidio. Sobre una población de 1, 4 millones de habitantes de las etnias acholi y lango, cerca de 850.000 han tenido que huir y ahora viven sin techo y en condiciones humanitarias desesperadas por la falta de alimentos y medicinas. Los misioneros católicos están realizando una importante labor solidaria con todos los que piden protección y, según fuentes bien informadas, el 90 por ciento de los rebeldes, que son entre 3.500 y 4.000 y muchos ellos en edad preadolescente o adolescente, combaten bajo las órdenes del Ejército de Resistencia del Señor porque han sido secuestrados y obligados a hacerlo.