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Kiko Argüello: "Cristo nos ayuda en los miedos, en la enfermedad, en la vejez; Él nos defiende"
La Razón 11.06.03 |
Un cristiano no huye, afronta sus problemas porque tiene dentro la vida eterna. Si un cristiano se casa y encuentra un problema con la mujer, o con un sufrimiento, o un cáncer, ese problema no le destruye, porque tiene en su interior vida eterna. Por eso el matrimonio es indisoluble en los cristianos. Y, ¿cómo es posible si se separa todo el mundo? Es que ésos ya no son cristianos.
Al contrario, ser cristiano es una liberación.
Si yo tengo vida eterna, todo es distinto para mí, no tengo miedo
a la muerte, no tengo miedo a la enfermedad ni a la vejez. Cristo me
ayuda. ¿Cómo hace la gente con la vejez, cómo hace
la gente con un problema de matrimonio, cómo hace la gente con
un problema con los hijos, con el trabajo, si están solos? Nosotros
tenemos un consolador, el Espíritu Santo, el abogado, él
nos defiende, él nos ayuda. Es algo fantástico. Si la
gente lo conociera, no cabría en las iglesias. Pero no saben
nada; están llenos de prejuicios.
Lo que sucede es que hay mucha gente que está muerta por dentro. Cada 60 segundos se mata un hombre en el mundo. Se suicidan porque están muertos. Dice la epístola a los Hebreos que Cristo ha venido a tomar nuestra carne para salvarnos de la muerte y liberar a aquellos que por el temor que tienen a la muerte están toda la vida sometidos a esclavitud.
La gente está aterrorizada por el sufrimiento, escapan constantemente de él porque no le ven sentido. Pero Jesucristo nos da el sentido, porque nos da el Espíritu Santo que nos da testimonio no sólo de que Cristo nos ama, sino de que somos hijos de Dios. Nos recrea interiormente, nos hace participar de su victoria sobre la muerte.
Hace falta una nueva evangelización, una iniciación cristiana como antes cuando el catecumenado duraba cuatro años para descubrir el gozo de la presencia de Dios. Jesús es enorme, es impresionante. Jesucristo ha venido a nosotros para destruir en nosotros la muerte profunda.
La belleza es muy importante, por eso la Iglesia debe plantearse con qué estética está dispuesta a evangelizar en el tercer milenio. La síntesis entre fe y cultura es muy importante en este momento de la Iglesia y los templos son también medios de evangelización. En éste de Santa María de Labouré los bancos están situados de manera circular y escalonada para favorecer la participación. Además, con la corona mistérica que está sobre el altar, las pinturas inspiradas en los iconos de la tradición oriental llevan a la conversión.
Yo les diría a las parroquias que obedezcan
al Espíritu Santo, que se abran poco poco al Vaticano II para
dar apertura a las nuevas realidades eclesiales que el Espíritu
Santo ha suscitado.
Hay diócesis que siguen como antes del Concilio y ya no tienen a nadie, no tienen vocaciones, no va gente a la iglesia, porque está cambiando toda la sociedad. Pero eso el Espíritu Santo lo sabía y ha proclamado un Concilio que invita a renovar verdaderamente la Iglesia. Cuando el Papa convocó el Sínodo de los Obispos Europeos en 1985, hizo un análisis sobre la descristianización de Europa; hizo una reflexión terrible de cómo se está destruyendo la familia, la situación de paganismo que se vive.
Nosotros somos uno de los dones o carismas que Dios ha suscitado para poder llevar adelante la renovación de la Iglesia, que es necesaria para la misión que tiene de evangelizar el mundo. |