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Ser cristiano coherente a diario: ¡eso es lo difícil! Serafín García Herreros www.PiensaunPoco.com 06.05.03 |
| Un
claro mensaje |
El Santo Padre ha estado estos últimos días en España y se le ha podido ver muy contento a su llegada, durante su estancia y en el momento del regreso. Esa alegría ha resultado contagiosa pero, después de ver la reacción de los medios de comunicación y también de muchas personas, uno no sabe bien si nos habremos sabido impregnar de la causa de su alegría. Porque en ningún medio de comunicación he podido ver u oír nada acerca de ello. Y eso que nos lo dijo con sus primeras palabras, cita de Jesucristo: Sed testigos de mi resurrección (cf. Lc 24, 46-48). Un poco más adelante volvió a citar a Cristo: Les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras (Lc 24, 45). El Papa nos ha recordado que Jesús dice a sus Apóstoles, en el relato del Evangelio proclamado en la misa de canonización, que la Misión es difícil y exigente, y que está confiada a hombres que aún no se atreven a mostrarse en público por miedo de ser reconocidos como discípulos del Nazareno. Y nos ha exhortado al arrepentimiento y a la conversión. |
| También todos los días | Algo que parece paradójico, porque la alegría del Papa tiene un fundamento de mucho más calado que el mero regocijo en darse un baño de masas en una sociedad bastante entrenada para ello. Verdaderamente, necesitamos de conversión porque no sabemos mostrarnos en público como discípulos del Nazareno. Aquí solemos entender las manifestaciones públicas como manifestaciones de masas, pero la manifestación pública que se espera de nosotros es una manifestación privada, en la soledad de nuestra pertenencia al lugar en que desarrollamos nuestra vida ordinaria. ¿Quién tiene miedo junto al Papa y rodeado de un millón de personas? Ahí nadie se atreve a tocarte y, al día siguiente, los enemigos de la fe celebran la capacidad de convocatoria pero silencian el mensaje. El mensaje es el de no tener miedo a manifestarse como cristiano en la soledad de la vida ordinaria: en medio de tu familia, entre tus compañeros de trabajo, junto a tus amigos, en el seno del partido político al que perteneces. Es ahí donde el Papa nos pide ser testigos de Jesucristo resucitado. ¿Y para que tengamos referentes nos ha animado a dejarnos interpelar por el ejemplo de cinco santos maravillosos y a no romper con nuestras raíces cristianas, nuestras señas de identidad. |
| Esperanza |
Aquí hemos estado muy pendientes del nacionalismo, de la guerra, de las masas, pero no parece que tanto de la necesidad de dar a conocer a Cristo. Por eso en muchos se ha percibido más alivio que alegría. Y el Papa nos ha recalcado el modo más seguro de hacerlo: Surgirán nuevos frutos de santidad si la familia sabe permanecer unida, como auténtico santuario del amor y de la vida. Como se ha titulado en un importante medio de comunicación: El Papa anima a los católicos a que no se divorcien. Nos anima a todos, porque la familia es una realidad natural y única. El Papa se ha marchado contento y ha pedido regresar. Se ha marchado contento porque está esperanzado en que sabremos ser la juventud de Cristo y ha pedido regresar porque está seguro de recoger los frutos de lo que hoy ha sembrado. Yo también estoy contento porque estoy seguro de que no esperaremos a su regreso para hacer una nueva manifestación pública de cristianismo, sino que cuando vuelva nos presentaremos ante él humildes y orgullosos al tiempo, con las cicatrices de cien batallas libradas en soledad y fuera de la madriguera, para dar a conocer a Jesucristo. |