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Las respuestas son muy significativas |
El
inicio del curso pastoral es una buena ocasión para recordar
que estamos ya avanzados en la celebración del Año Jubilar
Sacerdotal, convocado por Benedicto XVI en el 150 aniversario de la
muerte del Santo Cura de Ars, patrono de los sacerdotes.
Algunos han podido pensar equivocadamente que un Año Jubilar Sacerdotal es una cuestión interna del ámbito clerical. ¡Ni mucho menos! ¡Cuántas veces son los propios fieles los que nos recuerdan a nosotros, los sacerdotes, el don tan grande que hemos recibido! En realidad, cuando alguien se acerca a un sacerdote con verdadero deseo de encontrar a Dios está contribuyendo, sin darse cuenta, a la fidelidad de ese sacerdote y a la promoción de las vocaciones sacerdotales. ¿Valoramos
el sacerdocio y queremos a nuestros sacerdotes?... Recuerdo que hace
unos años estuvo de moda un tipo de test en el
que se preguntaba sobre nuestras actitudes ante un determinado tema,
ofreciendo finalmente una evaluación, según las respuestas
emitidas. Con un poco de humor, vamos también nosotros a diseñar
un test de estima sacerdotal que nos sirva de autoevaluación:
2.- ¿Has abierto tu conciencia a un sacerdote, confiando en que pueda ayudarte en tus problemas?
3.- Cuando entre tus amistades escuchas comentarios anticlericales...
4.- En un sacerdote veo
5.- ¿Cuántas veces has invitado al párroco a tu casa?
6.- Cuando oyes a un sacerdote predicar
7.- Cuando se hace una colecta en favor de los seminarios
8.- Cuando veo un sacerdote anciano en la Iglesia o por la calle
9.- Cuando veo un sacerdote joven en el altar
10.- ¿Cómo reaccionarías si tu hijo te dijese que quiere ser sacerdote?
11.- ¿Le has planteado a algún niño, adolescente, o joven, la posibilidad de ser sacerdote el día de mañana?
12.- ¿Qué piensas de la expresión del Santo Cura de Ars: El sacerdote es el amor del Corazón de Jesús?
Evaluemos qué tal te ha ido: | |||||
| Parece evidente |
Si la letra a aparece en la mayoría de tus respuestas , me sorprende que este test haya llegado a tus manos; pero le doy gracias a Dios de que así haya sido, para poder decirte como sacerdote que soy que Dios te quiere con locura y que espera de ti una respuesta de amor. Si a la mayoría de las preguntas has respondido con la b, me gustaría decirte que no estás disfrutando de los tesoros que Dios te ofrece por medio del sacerdocio. Pero, si la letra c es la tuya entonces te digo que no dejes de rogar a Dios por la santificación de los sacerdotes y por el aumento de vocaciones sacerdotales, porque estoy segurísimo de que, a ti, Dios te va a escuchar. | |||||
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