El Papa pide a los católicos acciones en lugar de palabras

La Razón

La cruz, el perdón y la gloria. Pack LIBRO y DVD
Ángel David Martín Rubio

 

 

Como María al pie de la Cruz

        Durante el tradicional rezo dominical del Ángelus, Benedicto XVI explicó ayer que si la fe no está acompañada por obras puras no es sincera y por tanto no lleva a la salvación. "Jesús no ha venido para enseñarnos una filosofía, sino para mostrarnos un camino, es más, el camino que lleva a la vida. Este camino es el amor, que es la expresión de la verdadera fe", explicó el Pontífice a los peregrinos congregados en el patio del palacio apostólico de Castel Gandolfo, al comentar los pasajes del Nuevo Testamento de la liturgia de este domingo.

        "Si uno ama al prójimo con corazón puro y generoso, quiere decir que conoce verdaderamente a Dios", advirtió. Pero "si, por el contrario, uno dice que tiene fe pero no ama a los hermanos no es un verdadero creyente. Dios no vive en Él", afirmó. El Santo Padre presentó el ejemplo de María, ya que "creyó en la palabra del Señor y no perdió su fe en Dios cuando vio a su Hijo rechazado, ultrajado y crucificado, sino que permaneció a su lado, sufriendo y orando, hasta el final. Y vio la aurora radiante de su Resurrección", explicó.

        "Aprendamos de Ella a testimoniar nuestra fe con una vida de humilde servicio, dispuestos a pagar el precio necesario para permanecer fieles al Evangelio de la caridad y de la verdad, seguros de que no se pierde nada de lo que hacemos", concluyó el Pontífice.

        Por otro lado, Radio Vaticana informó ayer de que el Papa viajará a la isla de Malta en abril de 2010 para celebrar los 1950 años del naufragio de San Pablo en el archipiélago, que según la tradición tuvo lugar en el año 60, durante su viaje a Roma. La visita tendrá lugar en respuesta a la invitación de los obispos locales y del presidente de Malta. Ya en 2005, el Papa recordó las profundas raíces cristianas de Malta, que posee "un patrimonio de valores culturales y religiosos" sobre el que se puede construir "un futuro de solidaridad y de paz". Se trata del tercer viaje de un Pontífice al archipiélago, tras los realizados por Juan Pablo II en 1990 y 2001.

No trabajar para sí mismos

Nuevos obispos para la Iglesia

        El Papa Benedicto XVI ha ordenado este fin de semana a cinco nuevos obispos, todos ellos italianos y cercanos colaboradores suyos. Durante la solemne misa celebrada en la Basílica de San Pedro de El Vaticano, el Pontífice les pidió que no trabajen para sí mismos, sino para la comunidad y les recordó las características que el Señor pide a su "siervo": fidelidad, prudencia y bondad.

        Al hablar de la fidelidad, el Santo Padre reconoció que "en la sociedad civil, y no raras veces también en la Iglesia, muchos de aquellos a los que les está conferida una responsabilidad trabajan para sí mismos y no para la comunidad". Al siervo "se le ha dado un gran bien, que no le pertenece. La Iglesia no es nuestra, es la Iglesia de Dios", explicó. Por ello, "el siervo debe dar cuenta de cómo la ha gestionado".