"Dar a conocer a San Pablo y promover el ecumenismo son los ejes del año Paulino"
Cuando quedan escasamente dos semanas para que empiece el Año de San Pablo (28.06.08-29.06.09), el cardenal Andrea Cordero Lanza de Montezemolo, Arcipreste de la Basílica Papal de San Pablo Extramuros, ha concedido una entrevista a www.primeroscristianos.com en la que manifiesta su deseo de que este evento sirva para dar a conocer la figura y las enseñanzas del Apóstol de las Gentes.
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¿Cómo surge la iniciativa del año Paulino y cuáles son sus principales objetivos?

El Año Paulino es una idea que presenté desde hace tiempo al Santo Padre tratando de encontrar algún motivo para dar un nuevo impulso, un sentido actual, a la Basílica y la Abadía de San Pablo. Después de terminar mi actividad como nuncio apostólico en Italia, en 2002, el Papa Juan Pablo II me había encargado un amplio proyecto de reorganización para todo este complejo: la Basílica, la Abadía y una serie de entidades que están en el área extraterritorial de San Pablo.

En este contexto propusimos la celebración del bimilenario del nacimiento de San Pablo, que los expertos sitúan entre el año 6 y el 10 de nuestra era. Por este motivo el Santo Padre Benedicto XVI decidió establecer un Año Paulino comenzando con la víspera de la fiesta del Apóstol -este 28 de junio- y que terminará el 29 de junio del 2009, Solemnidad de San Pedro y San Pablo.

El Papa ha señalado dos principales objetivos para este año. El primero es conocer y hacer conocer mejor, de modo más profundo, la figura de San Pablo, puesto que su itinerario y su pensamiento no son aún suficientemente conocidos. El segundo objetivo es de tipo ecuménico: la Basílica de San Pablo, a diferencia de las otras tres basílicas papales, tiene como objetivo principal trabajar, rezar y obrar por el ecumenismo, para que todos los cristianos sean una sola cosa. Así, este año será una ocasión ideal para que los cristianos católicos y no católicos puedan conocer mejor la vida y escritos del Apóstol.

¿Cuántos peregrinos esperan?

En el pasado había una media de cuatro mil visitantes al día; ahora ha aumentado considerablemente con motivo del Año Paulino. El 1 de mayo, por ejemplo, había ya nueve mil. Es muy difícil saber cuantos vendrán.

¿Qué eventos principales se llevarán a cabo?

El principal objetivo es acoger a los peregrinos que vengan de todo el mundo. Además en la basílica promoveremos eventos particulares de estudio, de encuentro y de lectura, meditación sobre temas paulinos y otras iniciativas que puedan surgir. Se hará también una edición especial de las Cartas de San Pablo y los Hechos de los Apóstoles, junto con una guía oficial de la Basílica, cosa que no se había hecho hasta ahora.

Tendremos algunas lecturas y explicaciones sobre las cartas de San Pablo con pastores, sacerdotes y escrituristas, así como testimonios del mundo de la cultura, la universidad, la industria y la política. El alcalde de Roma, por ejemplo, vendrá para ofrecer su testimonio. Todo esto para explicar qué significa la enseñanza de San Pablo en la propia vida. También nos han pedido hacer conciertos en la Basílica, entre ellos de la Filarmónica de Berlín y de música religiosa.

Por otro lado, hemos invitado a cristianos no católicos a que vengan durante este año para rezar por su cuenta en la Basílica o con los católicos. Todos los viernes por la tarde habrá vísperas ecuménicas, en las que se rezará conjuntamente, pero no se celebrará la Santa Misa porque para ello es necesario estar en comunión. Además de las capillas habilitadas, el Baptisterio también se utilizará para rezar en estas vísperas: lo bonito de utilizar el Baptisterio es que justamente lo que nos une a todos los cristianos es el sacramento del Bautismo.

Recientemente hemos realizado muchas obras en la Basílica, comenzando por las de la tumba de San Pablo. La tradición dice que esta se conserva bajo el lugar que ahora ocupa el altar papal. En el pasado, cuando había grandes inundaciones, este sitio se llenaba de agua y era imposible acceder a la tumba, pero desde ya unos cuantos años no se ha vuelto a repetir este fenómeno, lo que ha permitido abrir para poder ver un lado de la tumba. Aunque se planteó la posibilidad de abrirla, al final se rechazó la idea ya que había que desmontar todo el altar papal y no daba tiempo antes de que empezara el Año Paulino. El Papa ha dicho que en el futuro se decidirá si se abre o no.

A su vez, se están terminando en estos días grandes obras de organización y remodelación. Hemos habilitado también una zona para museo, quiosco, exposiciones.

¿Qué actividades prevén para los jóvenes?

La Conferencia Episcopal Italiana está pensando en hacer una conexión via satélite durante la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud en Sydney, a la que acudirá el Papa, y los jóvenes reunidos en Roma con motivo del Año Paulino. Aunque aún no es seguro que se haga esta conexión, sí que es cierto que se celebrará una importante jornada con jóvenes organizada por la Oficina de la Pastoral Juvenil de Roma.

¿Esperan peregrinos de las ciudades turco-sirias en que predicó San Pablo, y cómo podría esto contribuir al espíritu ecuménico de este año?

La agencia Opera Romana Pellegrinaggi organizará viajes desde estas ciudades a Roma. Por ejemplo, desde la Isla de Malta están planeando una peregrinación. Los peregrinos de los distintos países se organizan por su cuenta y nosotros los acogemos en las fechas disponibles.

Es importante aclarar que el Año Paulino no es un año santo. El Papa ha dicho claramente que se trata de un año temático: no están implicadas las otras basílicas papales, como en un año santo. De hecho en la Basílica de San Pablo no se abrirá la Puerta Santa este 28 de junio, sino otra de las cinco que hay, la Puerta Paulina. Existe también un decreto de la Penitenciaria Apostólica, que establece la posibilidad de lucrar indulgencia plenaria durante este año, siguiendo las condiciones habituales.

Se trata de un año que hay que aprovechar para conocer más a fondo a San Pablo y hacerlo conocer, que su pensamiento penetre más a fondo en los corazones de los cristianos. Es importante reflexionar sobre la cantidad de cosas que nos ha dicho con sus palabras y sus gestos un propagador de la fe cristiana con la fuerza y el vigor del Apóstol de las gentes.

Creo que hay que tener presente el episodio de la conversión de San Pablo. Cuando Saulo cayó del caballo camino de Damasco -aunque los Hechos de los Apóstoles no hacen referencia explícita a una caída del caballo propiamente, es de suponer que fue así- y quedó ciego, Dios llamó a Ananías con unas palabras que me gusta recordar a menudo: "Búscalo porque este es un instrumento que yo he reservado para hacer conocer mi nombre a los judíos y al mundo". Esto es como darle a San Pablo unas credenciales, un pasaporte; y es el resumen de lo que es este apóstol. Es lo que nosotros queremos hacer, cumplir este mandato, esta misión que el Señor le otorgó en Damasco, que le hizo cambiar completamente manteniendo al mismo tiempo toda la cultura hebraica, fundamento de todo el cristianismo.