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Los
ojos de María
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Vittorio
Messori y Rino Cammilleri
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Acaba
de salir el libro Jose Kentenich. Historia de un hombre libre.
Escrito por Eduardo T. Gil de Muro, se cuenta la vida del fundador
del movimiento Schoenstatt.
El
padre Jose Kentenich fue sacerdote y sufrió los interrogatorios
de la temida Gestapo, la policía secreta de la Alemania nazi.
Durante tres años, estuvo internado en el campo de concentración
de Dachau donde, junto con diversos sacerdotes, fundó la Internacional
de Schoenstatt y se convirtió en uno de los renovadores del
catolicismo más destacados del siglo XX.
El
movimiento de la figura mariana
La obra principal
que llevó a cabo Kentenich fue recuperar la figura de la Virgen
María más allá de lo popular. El movimiento Schoenstatt
tiene sus principales focos en las ideas expuestas por Kentenich en
1914. Estas ideas fueron el desarrollo de la personalidad cristiana,
una marcada vida espiritual con María, la orientación
hacia ideales y el vivir y pensar orgánico.
De esta manera, la
espiritualidad de Schoenstatt quiere ayudar a las personas en el logro
de una honda vivencia de fe. Para ello, por medio de una alianza con
la Virgen María procura experimentar a Dios, como al Dios de
la vida y la historia.
Asimismo, Schoenstatt
quiere conducir nuevamente al mundo a una profunda alianza de amor
con la Virgen María, para que la alianza con el Padre, el Hijo
y el Espíritu Santo llegue a ser indeleble, honda e indestructible,
y como tal, se conserve siempre.
La estructura del
movimiento incluye muchas propuestas con diferentes orientaciones
y niveles de compromiso, desde grupos laicos hasta órdenes
religiosas. Actualmente, sus seguidores podrían aproximarse
al millón de personas.
Prisionero
del régimen nazi
El movimiento de Schoenstatt
llamó la atención del régimen nazi al que el
padre Kentenich se opuso tenazmente. A consecuencia de sus ideas contrarias
y de su prédica y labor pedagógica, fue hecho prisionero
en Koblenza y enviado al campo de concentración de Dachau.
El sacerdote tuvo
la oportunidad de evitar ser internado a través de algunas
influencias pero vislumbró en la fe que su ida al campo de
concentración estaba en los planes de Dios como un medio de
santificación propia y para su familia espiritual. En 1942,
tomó la decisión voluntaria de ir a Dachau y permaneció
allí hasta la liberación por los Aliados en 1945.
El padre Kentenich
fundó el Instituto de los Hermanos de María y el Instituto
de las Familias junto con los sacerdotes internos. De la misma manera,
fundó la Internacional de Schoenstatt. La estancia en el campo
de concentración contribuyó a acrecentar la paternidad
espiritual del sacerdote hacia su familia así como la fidelidad
de sus hijos espirituales hacia él.
El lugar
de peregrinación
El
santuario de devoción mariana está ubicado en el valle
de Schoenstatt, junto a Vallendar, en Renania-Palatinado. Es el lugar
de peregrinación de la devoción mariana y del movimiento
fundado por Kentenich del que existen más de 190 réplicas
en diversos lugares de todo el mundo.
El santuario de la
virgen de Schoenstatt tiene tres gracias fundamentales: la primera
es el cobijamiento. Este simboliza la sensación de protección
y de bienestar que implica peregrinar al santuario. La segunda es
la transformación interior que describe la acción de
María como educadora y acompañante del camino de crecimiento
de las personas. Y la última es el envío apostólico,
es decir, el impulso de salir al encuentro de los demás para
construir la comunidad nueva.
Actualmente,
el movimiento tiene presencia en muchos países del mundo, además
de en Alemania. Principalmente, en Latinoamérica, España,
Portugal, Estados Unidos, India, Chile y en algunos países
de África.
La vida del fundador del Schoenstatt
Jose Kentenich nació
en Gymnich, un pueblo al sudoeste de Colonia, Alemania. Su madre lo
consagró a María, de quien era muy devota. Por situaciones
económicas, la madre se vio obligada a internarlo en el orfanato
de Oberhausen a los ocho años de edad. Allí, en 1897,
recibió la primera comunión y le confirmó a su
madre su deseo de ser sacerdote.
En 1899, Kentenich
ingresó al Seminario de los Padres Pallottinos en Ehrenbreitstein,
donde cursó los estudios secundarios. Al acabar, inició
la carrera de Teología y Filosofía en Limburgo y fue
en 1910 cuando fue ordenado sacerdote.
A instancias de los
seguidores del movimiento, el 10 de febrero de 1975 se inició,
en Tréveris, el proceso de beatificación del padre Kentenich.
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